m

Durante marzo asistí a un taller de cerámica dictado por Paloma Amaya. Hace tiempo me llamaba la atención y cuando descubrí que habían talleres orientados al estilo que me interesaba, estaba en un avanzado estado de gravidez, por lo tuve que esperar hasta ahora.

Plato

Plato2

Tenía una secreta aprehensión: La arcilla.

Suena rídiculo, pero no sabía si podría tolerarla. Nunca me ha gustado como se siente en las manos, pero pude reconciliarme con ella. Con un paño para limpiarme y un pote de crema, estoy al otro lado.

La cerámica no es para ansiosos, hay que tener paciencia porque todo tiene su tiempo y no se puede apurar. Cada etapa tiene sus posibilidades y es mejor sacar el lado de zen de uno para aprovecharlas. Desde que se empieza una pieza y se la tiene terminada en las manos, pueden pasar facilmente tres semanas. Es bastante, pero vale la pena 100%.

Comenta, pregunta, o lo que se te ocurra...

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *